Chicago lindo y querido si muero lejos de ti: el pasito duranguense, la onda grupera y las nuevas geografías de la identidad popular mexicana.

Hace algunos meses publique este articulo en Mexican Studies/Estudios Mexicanos (Winter 2010, Vol. 26, No. 1, Pages 31–45).

No es exclusivamente sobre narcocorrido sino sobre la musica grupera y su relacion con la mexicanidad (o la idea de mexicanidad).

Winter 2010, Vol. 26, No. 1, Pages 31–45

Chicago lindo y querido si muero lejos de ti: el pasito duranguense, la onda grupera y las nuevas geografías de la identidad popular mexicana.

Juan Carlos Ramírez-Pimienta

San Diego State University – Imperial Valley

 

Para José Villalobos

El cinco de diciembre de 1953 el famoso Charro Cantor mexicano Jorge Negrete murió de una afección hepática en Los Ángeles, California. El cuerpo de Negrete, quien junto con Pedro Infante personifica la galanura mexicana del llamado cine de la época de oro, fue trasladado a la ciudad de México donde se le rindieron múltiples homenajes y se le dio sepultura en medio de una multitud de actores y otros compañeros del medio artístico así como de miles de fanáticos.[1] El de Negrete fue el primer funeral mediático del star system mexicano, no sólo por su propia estatura como estrella sino también por la de su esposa, María Félix, quien contribuía a alimentar el status del Charro Cantor.[2]  El público había seguido ávidamente el tormentoso romance del Charro y la Doña que finalmente culminó en la que fue llamada la boda del siglo.[3] La pareja Negrete-Félix era al momento de la muerte del primero el epítome del glamour cinemático mexicano de manera semejante a Bogart y Bacall en el Hollywood de esos mismos años.

En cuanto se tuvo noticia del deceso de Negrete se comenzó a hablar de lo curioso que resultaba que hubiera muerto lejos de su patria, como de alguna manera lo anticipara en “México lindo y querido”, composición de Chucho Monge y una de sus canciones más representativas: “México lindo y querido / si muero lejos de ti, /que digan que estoy dormido y que me traigan aquí.”[4]  No había duda ni dónde era ese aquí ni tampoco dónde le correspondería descansar sus restos mortales.  Si bien había pasado algunos años al inicio de su carrera en Nueva York cantando en diferentes teatros y cabarets y ya después como figura artística importante había hecho múltiples presentaciones en ciudades estadounidenses, resultaba claro que sus restos descansarían en México.

Casi exactamente cincuenta y cuatro años después, el tres de diciembre del 2007 la muerte de otro ídolo popular estremeció a buena parte de los mexicanos.  Me refiero al caso de Sergio Gómez, vocalista del grupo K-Paz de la Sierra. Anticipo en este momento de la lectura algún seño fruncido y movimientos de cabeza en señal de desaprobación. ¿Cómo es posible que se compare el calibre de dos ídolos tan disímbolos? Uno, Negrete, con una trayectoria de muchos años, pilar del gremio sindical artístico mexicano y, junto con Pedro Infante, posiblemente el mayor ídolo mexicano de todos los tiempos. Por otra parte, el nombre de Sergio Gómez era al momento de su muerte mucho menos conocido, teniendo que agregarse el nombre del grupo que lideraba para hacerlo más identificable: Sergio Gómez el de K-Paz de la Sierra. Inmensamente popular en Estados Unidos K-Paz comenzaba a serlo también en territorio mexicano.  A tan sólo cuatro años de su debut en febrero del 2003, el grupo había sido nominado en Estados Unidos al premio Lo Nuestro como revelación el 2004, al Grammy latino en el 2005, ganado en México cuatro premios Oye en 2006 y 2007, colocado múltiples canciones de sus seis producciones discográficas en los primeros sitios de popularidad y vendido cientos de miles de discos.[5]

Es evidente que buena parte de la difusión que se le dio a la muerte de Gómez provino de las circunstancias en que ésta se dio. El dos de diciembre, al salir de un concierto en su natal Michoacán fue secuestrado por un comando (se habló de 50 personas) que a bordo de varios autos persiguieron la caravana de autobuses del grupo musical deteniéndolos uno por uno hasta que dieron con Gómez, a quien secuestraron junto con dos personas más que luego liberarían.  El representante del grupo y sus miembros esperaron por horas a que alguien se comunicara con ellos para iniciar las negociaciones del rescate. No sucedió así.  El cuerpo sin vida del vocalista y líder del grupo fue encontrado al día siguiente con muestras visibles de haber sido torturado y desfigurado al grado que un tatuaje de una pantera en el brazo izquierdo sirvió para que los integrantes del grupo que acudieron a reconocer el cadáver pudieran verificar su identidad.[6]

De acuerdo a declaraciones, aparentemente nunca se pidió rescate y el secuestro habría sido entonces con el propósito de matarlo.  Diversas notas periodísticas anunciaron que el cantante había recibido varias llamadas amenazantes diciéndole que no fuera a Michoacán. Se dijo también que el año anterior había decidido cancelar una presentación ahí mismo, supuestamente también a causa de amenazas recibidas.  Sobre los motivos del asesinato sólo se puede especular, aunque la mayoría de las notas periodísticas apuntaban hacia el crimen organizado.[7] Por las características reportadas de la operación (cincuenta sicarios repartidos en diez automóviles de lujo), la opción del narcotráfico es la que más se repite.

Una noticia como ésta no podía dejar de despertar el morbo y la curiosidad del público. El grupo se había presentado con gran éxito en el Distrito Federal y en el Estado de México unos días antes pero la verdadera zona de resonancia de K-Paz y de otros grupos que interpretan el llamado pasito duranguense son las comunidades mexicanas en Estados Unidos donde son verdaderos ídolos, con una capacidad de convocatoria en sus conciertos de decenas de miles de asistentes.  En México también eran ampliamente conocidos aunque mayormente en el norte del país y por supuesto en el estado de Michoacán donde había nacido Gómez. En el Distrito Federal también habían comenzado a entrar en el gusto popular, sobre todo a raíz de una presentación en el Estadio Azteca en abril del 2006.[8]

Como en el caso de Negrete a Gómez también se le rendirían homenajes en la capital mexicana y miles de seguidores y curiosos acudirían al velatorio. Empero, a diferencia del Charro Cantor, el cuerpo de Gómez fue trasladado a los Estados Unidos para ser enterrado el 12 de diciembre en el cementerio West Ridge Park en Avon, Indiana, el camposanto vecino al hogar de la familia.[9] Pero primero se le rindieron honores en la ciudad de Chicago donde miles de personas desfilaron ante el cadáver del vocalista e ídolo local.  Y es que el movimiento musical norteño llamado pasito duranguense podría ser más adecuadamente llamado pasito chicaguense pues es en esta ciudad, Chicago, donde surgen los grupos más representativos del género así sean muchos de ellos oriundos del estado de Durango.  Es en la diáspora entonces que muchos de los músicos se reúnen para iniciar la aventura musical. Ese fue el caso de Gómez quien sin haber pertenecido antes a ningún grupo decide iniciar la aventura artística después de haber realizado diversos trabajos en calidad de indocumentado como lo declaró poco antes de morir a la revista Mira: “Nunca había trabajado en un grupo musical, yo trabajaba como mojado aquí en los Estados Unidos, hice todo tipo de trabajos, desde cortar pasto, lavar platos, asistente de cocina, lavacoches y todo lo que te puedas imaginar, pero el amor por la música siempre estuvo presente.”[10]

A los pocos días de la muerte de Gómez recibí solicitudes de entrevistas de los medios de comunicación (televisión y radio aunque curiosamente no prensa escrita) para tratar el tema de la violencia en la música mexicana. Pronto me di cuenta de que las preguntas (y respuestas de mi parte) variaban de acuerdo al origen del medio: a Univision televisión y radio hispana de Estados Unidos les hablé de una manera y a la radio del Distrito Federal de otra. En el caso de los medios latinos basados en Estados Unidos no había necesidad de llenar un espacio de información como era el caso de la radio en México; K-Paz de la Sierra ha estado omnipresente en las ondas radiales y televisivas “hispanas” en la Unión Americana durante los últimos cuatro años. La gente los ubica perfectamente.  Para los medios del Centro de México, como la cadena del Instituto Mexicano de la Radio, sí hubo que contextualizar la rápida trayectoria del grupo y la importancia del movimiento “duranguense” dentro del universo de la onda grupera.

Invariablemente, empero, tanto los medios de Estados Unidos como los de México querían explorar el “ángulo” del narcocorrido. Es decir, si el interpretar este tipo de música pudiera haber sido la causa de la muerte de Gómez y de Zayda Peña, otra intérprete grupera que también había sido asesinada en México, bajo diferente circunstancias, ese mismo fin de semana.[11]

El antecedente más inmediato de esta supuesta relación es la muerte en noviembre del año 2006 del cantante de banda Valentín Elizalde quien también fue acribillado al salir de una presentación, en éste caso en Reynosa, Tamaulipas.  En el tiroteo, que se llevó al cabo frente a decenas de testigos, también murieron su chofer y su representante y uno de sus primos resultó herido. En esa ocasión se especuló que Elizalde había sido muerto por haber interpretado narcocorridos en general y uno en particular titulado “A mis enemigos” que supuestamente alude a los elementos de un cartel de las drogas del noreste mexicano. Elizalde, a su vez originario del noroeste, estaba supuestamente asociado a un cartel de su región y por ende cuando se presentó en una ciudad “enemiga” habría sido ejecutado en venganza.[12]

Lo anterior son meras especulaciones alimentadas entre otras razones por un video musical que fue subido a Internet.  Con la letra y música del corrido “A mis enemigos” interpretado por Valentín Elizalde se mostraban imágenes de ejecuciones de elementos de una organización delictiva del Noreste mexicano.[13] Las imágenes no correspondían al vídeo original grabado por Elizalde pero de cualquier manera contribuyeron a darle lógica a la conspiración.  Cuando se escucha el video sin las imágenes apócrifas no hay nada que haga evidente una guerra entre diferentes asociaciones delictivas, igualmente se podría pensar que trata de envidias entre compañeros del ambiente artístico pues al iniciar el corrido dice: “Siguen ladrando los perros, señal que voy avanzando.”  Y es que en realidad la carrera de Elizalde avanzaba a pasos agigantados. Es verdad que hay una parte del corrido que es más violenta y que menciona un arma y amenazas pero de eso a ser una burla o  un reto a un poderoso cartel de drogas hay mucha distancia:

Traigo una súper plateada
y los traigo en la mira.

Para hablar a mis espaldas

para eso se pintan solos,

¿por qué no me hablan de frente?

¿Acaso temen al mono?

Ya saben con quién se meten,

vengan a rifar la suerte.[14]

En el caso de Gómez los narcocorridos no forman parte substancial de su repertorio. K-Paz de la Sierra se especializa en realizar “covers” de canciones que han sido exitosas en años anteriores, adaptándolas al estilo duranguense. Al inicio de su carrera se dieron a conocer con canciones como “Con olor a hierba”, “Jambalaya” y “Procuro olvidarte” entre otras melodías más.[15]  Con esta fórmula  nostálgica y con la excelente voz del desparecido Gómez, el grupo logró un éxito espectacular prácticamente desde el inicio de su carrera. Es verdad que K-Paz ha grabado corridos con temática de narcotráfico como “Aullando los lobos”, “Se les peló Baltazar” y otros como “Las tres tumbas” y “El hijo desobediente” que no hablan de drogas, pero – vale la pena  insistir- el grueso de su repertorio son canciones románticas.[16]  Al descartar el narcocorrido como móvil de la muerte de Gómez se rompía para los medios el encanto de una llamativa conspiración.  Me quedó la impresión de que mis respuestas al respecto provocaban en  los entrevistadores al menos una desilusión, si no es que alguna duda de que yo tuviera temor de mencionar el narcocorrido como causal de los crímenes. En esto sí había concordancia entre los medios de México y los de Estados Unidos; resultaba más interesante el pensar que los mensajes ocultos o explícitos de los narcocoridos habían causado la muerte de los gruperos.

Más que discernir sobre los nexos de la industria musical con el crimen organizado me parece que estas desgracias nos presentan una oportunidad de analizar algunos aspectos de la cultura popular mexicana a inicios del siglo XXI. En este tumulto de suposiciones una cosa fue cierta tanto en el caso de la muerte de Gómez como de Elizalde: su repercusión tomó por sorpresa a los medios de comunicación y a buena parte de la población mexicana en México. En el caso de Elizalde, algunos noticieros  y programas de espectáculos de cobertura nacional y aun internacional basados en el Distrito Federal comenzaron a dar la noticia de manera un tanto distanciada.  Hablaban dc un cantante norteño que había sido asesinado al salir de un concierto. Un grupo de pistoleros lo había masacrado a bordo de su automóvil y frente a mucha gente.  Resultaba claro al inicio de esa última semana de noviembre del 2006 que los conductores de programas de espectáculos como “Con todo” y “La oreja” de la cadena Televisa y “Ventaneando” de Televisión Azteca no estaban familiarizados con la música de la víctima y habían dado la noticia más por las circunstancias en que se dio la muerte que por la fama percibida del cantante.

Eventualmente prácticamente todos los conductores se verían obligados a admitir que al momento de la muerte de Valentín Elizalde no tenían idea quién era. Lo que sucedió en pleno programa “La oreja” en vivo fue revelador y sorpresivo. El formato del programa contempla la inclusión de mensajes de texto que se muestran en la parte inferior de la pantalla. Usualmente son declaraciones de amor o mensajes de apoyo a los conductores o a alguna celebridad. Esa tarde del lunes 27 de noviembre del 2006, sin embargo, decenas y decenas  de mensajes de texto comenzaron a llegarles pidiendo más información, más cobertura de la nota.  En este caso no hubo confusión, los televidentes pedían (exigían) más información sobre el deceso de su ídolo.

Los conductores se mostraban sorprendidos, se hacía evidente que a través de sus micrófonos en los oídos la producción del programa les pedía que continuaran hablando del caso a la vez que les alimentaban información. En los siguientes días prácticamente todos los programas mostraron entrevistas de familiares y conocidos de Elizalde y mantuvieron equipos en el estado de Sonora, de donde era originario el cantante y donde sería enterrado ante miles de seguidores y decenas de medíos de comunicación tanto mexicanos como de habla hispana de Estados Unidos.  De repente se volvió una competencia de los medios por ver quién conocía más detalles de la vida y muerte de Elizalde. [17] Algunos de esos programas especiales producidos por Televisión Azteca fueron Los 25 misterios de Valentín ElizaldeLa historia de Valentín Elizalde primera y segunda parte. La segunda parte, que salió a la luz el 24 de marzo del 2007, prometía en boletín de prensa aclarar muchas dudas de su vida, su muerte, y aun de las supuestas apariciones de su fantasma:

Entérate de las hipótesis que se manejan en torno al homicidio de Valentín Elizalde, cuyos responsables permanecen en el anonimato; así como de los detalles de la controvertida necroscopia que se difundió en internet. De esto y mucho más te enterarás en la segunda parte del espectacular programa dedicado a Valentín Elizalde, cuyo espíritu aseguran familiares y amigos, ronda por las calles de Sonora.[18]

En éste segundo programa de La historia detrás del mito se verbaliza que había un desconocimiento de la figura musical de Elizalde al momento de morir cuando el narrador acepta que: “A partir de aquel momento el cantante, que había logrado cierto reconocimiento principalmente en el norte del país, alcanzó la fama eterna.” En este caso el público subalterno norteño y norteñizado habló exigiendo cobertura a la metrópoli cultural. Los medios del México central fueron definitivamente tomados por sorpresa aunque –negocio al fin – rápidamente se adaptaron a lo que su audiencia les pedía. Por su parte, los medios hispanos en Estados Unidos ya sabían que la muerte de Elizalde era una noticia importante pues su música se encontraba sonando fuertemente en las radiodifusoras y los boletos de sus conciertos en Estados Unidos se agotaban rápidamente. Además, tan solo unos días antes de morir Elizalde se había presentado en el programa de entrevistas del conductor Don Francisco en la cadena Univisión.  El programa saldría al aire con gran éxito de audiencia póstumamente el miércoles seis de diciembre del 2006.

La muerte de Elizalde en noviembre del 2006 y la de Gómez un año y una semana después no son las primeras muestras de este desplazamiento de las zonas productoras de las modas y por ende de las identidades populares mexicanas. A saber, el desplazamiento es de un paradigma de mexicanismo forjado en la imagen del Centro y el Bajío mexicano, es decir del charro y de la música del mariachi, hacia uno radicado en la frontera norte y en Estados Unidos.  La música norteña o más propiamente dicho las músicas norteñas son sin duda la nueva música mexicana desplazando por mucho a la música del Bajío. Al iniciar el 2007 el novelista sinaloense Elmer Mendoza, uno de los mejores exponentes de lo que se ha denominado narrativa norteña, fue reproducido en entrevista en diversos medios de prensa nacionales e internaciones declarando la prominencia del narcocorrido como música nacional. Su planteamiento no dejó lugar a dudas al decir que: “Actualmente, el narcocorrido es la música que mejor nos representa ante el mundo y ha desplazado incluso a los mariachis.”[19]

Este desplazamiento musical no es nuevo, tuvo un importante antecedente en los años setentas con la llamada Onda chicana en la cual grupos musicales radicados en la frontera o del lado norteamericano interpretaban canciones arrancheradas, cumbias norteñas o música romántica cuyo sonido emigró hacia el Centro y Sur de México.  Este movimiento, con grupos como Los Muecas, La Migra y La Tropa chicana después influiría a la denominada onda grupera.[20] Aun grupos que se podían pensar ajenos a la influencia norteña por su origen geográfico enunciaron desde el norte de México y la Unión Americana. Un caso ejemplar es el de Los Bukis, originarios de Michoacán pero que se consolidaron en Estados Unidos e incluso se incorporaron a la llamada Onda chicana, como lo describe Toño Carrizosa, autor del libro La onda grupera: historia del movimiento grupero, quien lo explica así, refiriéndose al contexto estadounidense: “Los que se convirtieron en amos y señores fueron los Bukis, porque además de alternar con grupos arraigados en esas tierras y otros que dejaron su lugar de origen para radicar por completo en tierras norteamericanas, inteligentemente alternaban sus temas chicanos con los cumbieros y románticos.” (Énfasis mío, 168) Si bien ahora sus inicios “chicanos” no son siempre reconocidos, en Recuerdos de la Onda Chicana, disco compilación de la época dorada de ese movimiento, Los Bukis aparecen en primer lugar con la canción “Los Chicanos” cuya letra no deja duda de la identificación del grupo con la población mexicana en Estados Unidos:

Somos los chicanos
que vivimos en la Unión
California, Texas
y Chicago en Illinois.[21]

Otras muestras de ese desplazamiento también se dieron en la década del setenta con grupos como Los Tigres del Norte quienes desde finales de los años sesenta y siendo muy jóvenes cruzaron la frontera para radicarse en San José, California.  Durante toda su carrera ha sido un tanto difícil saber desde dónde enuncian Los Tigres pues hasta la fecha muchas veces continúan siendo presentados como los de Rosa Morada, Sinaloa, siendo que abandonaron ese lugar hace casi cuarenta años. Con más justeza se les debería presentar como los de San José, California.  En los años ochentas y bajo la dirección artística de Enrique Franco se hizo más notorio que Los Tigres enunciaban desde los Estados Unidos.  Durante esos años se convirtieron en la voz del emigrante indocumentado en los Estados Unidos. Sus canciones y corridos tocaron la fibras de millones de personas que residían en Estados Unidos de manera indocumentada. Las letras eran realistas, tristes, aun cuando hablaban de éxito económico como es el caso de “La jaula de Oro”:

De qué me sirve el dinero,
si estoy como prisionero,
dentro de esta gran nación.
Cuando me acuerdo hasta lloro,
aunque la jaula sea de oro,
no deja de ser prisión.[22]

Estas canciones estaban alejadas de la voz triunfalista de canciones sobre indocumentados como “Vivan los mojados” que habían interpretado Los Tigres en los años setenta.[23]  Enrique Franco, el compositor de éxitos del grupo como “Tres veces mojado”, “La jaula de oro” y “Los Hernández” conocía a la perfección la vida del indocumentado pues si bien había llegado a Estados Unidos con un permiso temporal, éste no le permitía trabajar.[24] Cruzó la frontera con su familia diciendo que iban de paseo pero en lugar de eso se siguieron a San José, California, donde ya lo esperaba un empleo con Los Tigres. A pesar del éxito económico Franco vivía la vida estereotípica del indocumentado:

De momento no sientes nada porque de alguna manera vienes con el pasaportillo pero a medida que pasa el tiempo tus papeles que traes, tus documentos, van dejando de tener vigencia, ¿me entiendes? El pasaportillo ese ya no te sirve bien. Entonces, ya no pude venir, llegó el momento en que ya no pude salir. Sí pude salir, lo que no podía era entrar. Y entonces esto empieza a pesar. De ilegal duré diez años. Entonces, te empiezas a poner nervioso, así, con un carro de policías. Evitas al máximo un infracción de transito, cualquier cosa de esas […] (Ramírez-Pimienta 53)

Iniciando la década de los noventa varios movimientos musicales con clara residencia en las comunidades mexicanas en la Unión Americana también logran impactar el México de dentro. Primero fue el subgénero de los narcocorridos por encargo interpretados principalmente por Chalino Sánchez quien al morir en mayo de 1992 se convertiría en un auténtico ídolo en Estados Unidos y el norte de México principalmente, pero cuya fama póstuma impactaría prácticamente todo el país. De haber existido el uso común de Internet y el teléfono celular en esos años es evidente que los medios del Centro del país hubieran prestado más atención al suceso de Chalino ante la exigencia de los mensajes de texto y los correos electrónicos que sin duda hubieran inundado las redacciones de los programas de espectáculos, precisamente como ocurrió con las muertes de Valentín Elizalde y de Sergio Gómez.

La muerte de Chalino Sánchez fue mencionada en algunos periódicos mexicanos de circulación nacional con una nota escueta, haciendo mención principalmente a su propensión a posar con armas en las portadas de sus discos y a su secuestro y muerte.  Poco se mencionaba de su música.[25]  El 16 de mayo de 1992 Sánchez fue secuestrado en su natal Sinaloa. El cantante radicado en Los Ángeles, California había viajado a Culiacán para hacer una serie de tres presentaciones. De acuerdo a versiones periodísticas al salir del primer concierto/baile en el salón Bugambilias de esa ciudad se fue a divertir con un hermano y unas amigas. En la madrugada, al circular por la glorieta Cuauhtemoc dos autos interceptaron la camioneta de Sánchez y unos sujetos se llevaron a Chalino. Horas después su cuerpo sin vida sería encontrado cerca de un canal de riego con dos balazos en la cabeza.[26]

Son evidentes las similitudes entre las muertes de Sánchez y Gómez; a los dos se les secuestró después de salir de sus conciertos. A Sánchez también le habían advertido  que no fuera a cantar a su tierra natal pero la promesa de un jugoso contrato decidió su suerte.[27] En el caso de Sánchez su cadáver sería enterrado en Sinaloa a pesar de que su esposa e hijos residían en la región de Los Ángeles, California.  Hay otras semejanzas entre la vida y muerte de estos dos cantantes. En ambos casos se trata de emigrantes exitosos que son asesinados al regresar triunfantes a su lugar de origen. También en ambos casos sus muertes disparan la venta de sus discos. Por otra parte, al momento de sus respectivas muertes, la fama de Chalino era mucho menor que la de Gómez. La de Chalino era una fama regional que comenzaba a darle frutos materiales importantes. Por sus tres presentaciones en Sinaloa cobraría cerca de veinte mil dólares. Mucho dinero ciertamente, pero nada cercano a las decenas de miles de dólares que cobraba K-Paz por cada presentación. Es con su deceso que Chalino Sánchez se convirtió en leyenda.

En efecto, al momento de su muerte nadie podía saber el movimiento cultural que la figura trágica de Sánchez ocasionaría primero en el norte del país y en las comunidades mexicanas en Estados Unidos: el llamado chalinazo, ese modo de vestir a la norteña, con botas de animales exóticos, cinturón piteado, sombreros tejanos y camisas vistosas que ahora se ve en muchas regiones de los dos países que han adoptado tanto el vestir como la preferencia musical.  Asimismo, de acuerdo a Sam Quinones, autor de un estudio sobre la obra e influencia de Chalino, la figura de Sánchez se ha convertido en inspiración de decenas de corridos siendo la persona en cuyo honor se han dedicado y escrito más corridos, dejando atrás a Pancho Villa que ocupó ese sitio por muchos años. (Quinones 28) A partir de la muerte de Chalino también han surgido decenas de artistas que cantan imitando su voz, su estilo y la temática de sus corridos.

Confundida con la chalinomanía y el narcocorrido se extiende también en los tempranos noventas el ritmo de la quebradita y la llamada tecnobanda con la que comparte una imagen.  Al igual que en el caso de la chalinomanía el epicentro de este movimiento musical sería la región de Los Ángeles, California con bandas como “El Mexicano” y “Machos”;  pero desde ahí se extenderá a otras regiones de Estados Unidos y al sur de la frontera.  Desde el centro de México y mediatizado por Televisa habrá un intento por entender la quebradita en diversos programas musicales altamente coreografiados como Siempre en Domingo. Por su parte, la productora Televicine filmará en 1994 la película La quebradita protagonizada por actores del centro de México haciendo el esfuerzo por bailar y hablar “a la norteña” pero cuyo vestuario, acento, y sabor sonaban falsos.[28]

Hay más cuentas en este rosario musical: el fenómeno cultural de Selena Quintanilla que sin articularlo dejará en claro que lo que hace es continuar, junto con bandas tejanas como La Mafia y Mazz, con la Onda chicana de los setenta, interpretando tanto cumbias al estilo tejano así como canciones románticas. Y si bien no es tejano de nacimiento sino tamaulipeco, el primer gran ídolo de la música grupera, Rigo Tovar, se inició musicalmente en Houston, Texas a principios de los años setentas. Asimismo, otro grupo que ha sido acreditado como pionero del sonido grupero, Renacimiento 74, de Monterrey, también transitó por Texas antes de sonar en el centro de México. Esta agrupación no llegó a la estatura de Tovar pero según Carrizosa contribuyó mucho al sonido grupero finisecular: “para muchísimas personas conocedoras del desarrollo del sonido grupero, el sonido de este grupo es casi la raíz del sonido grupero de los noventas, proveniente principalmente del norte del país. (Énfasis mío, 57)

En esta secuencia de muertes tempranas, la de Selena no hace sino enfatizar un fenómeno musical que ya era inmensamente popular en los dos Méxicos. Si acaso su trágica muerte a manos de la presidenta de su club de admiradores y administradora de una de sus boutiques sirvió para lanzarla al conocimiento del público anglosajón de Estados Unidos que por primera vez la oiría cantar tanto en inglés como en español. La portada en la revista People en abril de 1995,  los libros biográficos, los múltiples premios musicales póstumos y la película protagonizada por Jennifer López harán su vida y tragedia aún más conocida, contribuyendo, como ha escrito Silvia Pellarolo, a su inmortalidad musical y cultural.

Todo lo anterior no significa que géneros más antiguos como la canción ranchera no se hayan seguido produciendo. Intérpretes consagrados como Vicente Fernández y Juan Gabriel continuarán grabando y teniendo éxito. Además, una nueva generación de cantantes vernáculos como Alejandro Fernández y Pepe Aguilar, hijos de leyendas de la música ranchera, se consolidarán en los años noventa. La influencia del Norte, empero, se deja ver también en estos artistas que muchas veces graban desde Estados Unidos, con productores residentes en Estados Unidos que le imprimirán al estilo ranchero un sonido donde el mariachi en ocasiones será casi completamente sustituido por una orquesta, haciendo el sonido menos vernáculo y campirano y supuestamente más apetecible para los programadores de estaciones de radio.  En ocasiones estos mismos cantantes de ranchero se radicarán en la Unión Americana, como es el caso de Pepe Aguilar o de Juan Gabriel y otros pasarán largas temporadas de gira en este país como sucede con la mayoría de los ídolos de la música mexicana en la actualidad que están conscientes de que millones de compatriotas no pueden regresar a su lugar de origen pero aun así desean ver a los artistas que escuchaban en México.

Este fenómeno de norteñización musical ciertamente no es nuevo. Ya en los años sesenta Antonio Aguilar hacia giras de muchos meses por la Unión Americana aunque siempre se mantuvo vigente en México sobre todo a través de sus películas. Otros artistas, como Los Solitarios dejaron de sonar en México al prestarle más intención al público mexicano de los Estados Unidos. Al no existir, como hoy en día, los medios de comunicación que permitían tener una presencia más global, fueron desapareciendo del gusto musical del México de dentro. Carrizosa lo explica así:

Los Solitarios, apenas empezaron a recibir más ofertas de presentaciones personales en EE.UU. se concretaron a cumplirlas, a tal grado que viven siete meses en esos lugares y cinco en México, pero satisfaciendo la demanda que hay entre los México americanos por sus canciones se fueron alejando de la radio en México y comenzaron a caer en el olvido. (57)

Aun cuando el estudio de Carrizosa simpatiza con lo norteño no puede escaparse del centralismo que de alguna manera también critica. La cita de arriba propone que “desaparecer” o caer en el olvido de la radio de México – entendido esto como la radio del centro del país- es una sentencia de muerte. La verdad es que muchísimos grupos continúan trabajando en el norte del país y en los Estados Unidos sin necesidad de trasladarse al Distrito Federal para hacer promoción. De manera paradójica fue la misma cerrazón de la radio capitalina la que obligó a muchos grupos a trasladarse al Norte para desde ahí difundir su música. Así lo explica el mismo Carrizosa:

El Norte se convulsionaba y hervía en grupos tropicales, norteños, románticos y regionales, que viendo la posibilidad de difundir sus discos en la capital del país más que imposible, buscaron acomodo en el sur de Estados Unidos, siendo una plaza principal California y Texas en segundo terminó creando, al abrir plazas para tocar, más fuentes de trabajo y permitiendo la creación de nuevos e incipientes grupos que alternaban con ellos para luego, compartir los créditos en los carteles. Así es como surgieron las agrupaciones: Mazz, La Mafia, los Hermanos Mier y otras que tomando en cuenta el sonido norteño y romántico, cantaban a los suyos en su idioma. (167-168)

***

Después de la semana de honores póstumos a Gómez en México se procedió a llevar su cadáver a Chicago para hacer lo propio. Los padres de Gómez así como sus hijos y esposa viven en la región del Medio Oeste americano (Indianápolis y Chicago respectivamente) y aunque Gómez nació en Michoacán la verdad es que pasó años formativos en Estados Unidos.  En la región de Indianápolis, a un par de horas de Chicago vivía desde hacía doce años.[29]  Ahí inició su carrera musical y desde allá se convirtió en ídolo de la comunidad mexicana en la Unión Americana, es sólo posteriormente que su música llegó a México en un movimiento migratorio inverso al de épocas anteriores; llevado por el gusto popular de paisanos que regresaban a México trayendo consigo sus nuevos gustos musicales “neomexicanos.”

Hay varios corridos dedicados a Sergio Gómez, las nuevas tecnologías nos permiten tener acceso a estos homenajes que en épocas pasadas hubieran quedado confinadas a un entorno local en espera de ser grabados y diseminados. En el portal de Youtube apareció “El Corrido de Sergio Gómez”, poco después de la muerte de éste, interpretado por el grupo “La mezcla perfecta”.  En este corrido se verbaliza la aparente contradicción del lugar de enunciación de Gómez y su mexicanidad.

Por razones del destino

él radicaba en Indiana.

Nunca olvidó sus raíces

de su tierra mexicana.[30]

El corrido de facto busca disculpar la percibida falta de mexicanidad de Gómez (i.e. no es culpa suya que se haya ido a Estados Unidos, fue cosa del “destino” pero aun así nunca se ha olvidado de su mexicanidad).  Resulta interesante que, a un tiempo, se tenga que justificar tanto su lugar de residencia como el de su eterno descanso.

Me parece que en su caso, de alguna manera su cadáver también volvió a México, al México resemantizado que es recreado en las comunidades mexicanas a lo largo y ancho de Estados Unidos.  Los estudios mexicanos deben de incorporar esta realidad si han de seguir tratando de interpretar las diferentes variables de las culturas mexicanas. No es suficiente solamente con reconocer que hay varios México dentro de México, varios niveles de realidad mexicana. Hace falta reconocer que una buena parte de México se salió de México y vive en los Estados Unidos consumiendo las producciones culturales emanadas del México de adentro pero, a la vez, siendo capaz de producir sus propias modas y fenómenos culturales.

Obras Citadas

Carrizosa, Toño. La onda grupera: historia del movimiento grupero. México: Edamex,

1997.

Pellarolo, Silvia.  “Reviv/s/ing Selena.” Latin American Issues [On-line], 14(3).

http://webpub.allegheny.edu/group/LAS/LatinAmIssues/Articles/Vol14/LAI_vol_14_section_III.html.

Quinones, Sam.  True Tales from another Mexico: The Lynch Mob, the Popsicle Kings,

Chalino, and the Bronx. Albuquerque: University of New Mexico Press, 2001.

Ramírez-Pimienta, Juan Carlos y Jorge Pimienta. “Todavía es el corrido la voz de nuestra

gente?: Una entrevista con Enrique Franco.” Studies in Latin American Popular

Culture. XXIII (2004): 43-54.

Wald, Elijah. “Ignacio ‘Nacho’ Hernández interview” Página web consultada el 11 de

marzo del 2008. <http://www.elijahwald.com/nhernan.html.>


 

Notas

Mucho agradezco  a José Villalobos la atenta lectura de este manuscrito así como sus sugerencias y observaciones.

[1] Pocos años después la escena se repetiría magnificada con la muerte de Pedro Infante, el indiscutible máximo ídolo de la cultura popular mexicana.

[2]  “Sigue el desfile: no tiene precedente el homenaje que rinde el pueblo a Jorge Negrete.”

El Universal Gráfico del 8 de diciembre de 1953.  “Presencia del pueblo ante el dolor nacional.” La Prensa del 8 de diciembre de 1953.

[3] “Jorge Negrete”.  Página web consultada el 17 de mayo del 2008.

<http://paginas.tol.itesm.mx/campus/L00280370/negrete.html.>

“Jorge Negrete El Charro de México”. Página web consultada 17 de mayo del 2008. <http://www.revistalaguia.com/articulo.php?id=222&edicion=42>

[4] “Gloria Marín y Jorge Negrete: Un amor necesario.”  Reforma. 23 de febrero de 2003. 

[5] Programa especial sobre K-Paz de la Sierra. Univision.  31 de diciembre de 2007. Univision. 

[6] “Hallan cuerpo de Sergio Gómez”  Univision Online  del 8 de Enero de 2008. Página web consultada el 3 de febrero del 2008. <http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=1367433>

[7]Ver por ejemplo: “Who Is Killing Mexico’s Musicians?” Time del 24 de diciembre de 2007. Página web consultada el 2 de mayo del 2008. <http://www.time.com/time/world/article/0,8599,1698119,00.html?cnn=yes.&gt;

“Comando armado secuestra y asesina a Sergio Gómez, vocalista de K-Paz.”  La Jornada del 4 de diciembre  del 2007. Página web consultada el 2 de mayo del 2008. <http://www.jornada.unam.mx/2007/12/04/index.php?section=politica&article=017n1pol.>

[8] Programa especial sobre K-Paz de la Sierra. Univision.  31 de diciembre de 2007. 

[9] “Who Is Killing Mexico’s Musicians?”  24 de diciembre de 2007.  Página web consultada el 2 de mayo del 2008. <http://www.time.com/time/world/article/0,8599,1698119,00.html?cnn=yes.&gt;

[10]  “Sigue el terror en el mundo grupero.” Revista Mira del 7 de enero del 2008. p 41.

[11] “Aún no se esclarece el asesinato de Zayda Peña”. Página web consultada el 11 de mayo del 2008.

<http://www.esmas.com/noticierostelevisa/mexico/683326.html>

“Un crimen pasional el asesinato de Zayda Peña”.  El debate del 3 de diciembre del 2007. Página web consultada el 11 de mayo del 2008.

<http://www.debate.com.mx/eldebate/Articulos/ArticuloGeneral.asp?IdArt=4537018&IdCat=6111>

[12] Ver por ejemplo: “Valentín Elizalde y el narcotráfico.” Milenio del 6 de diciembre del 2006. Página web consultada el 3 de marzo del 2008. <http://www.milenio.com/index.php/2006/12/06/21215/.>

[13] “A mis enemigos”. Vencedor. Universal Music, 2006. Disco compacto.

[14] “A mis enemigos”. Vencedor. Universal Music, 2006. Disco compacto.

[15] “Con olor a hierba”y “Jambalaya”.  Arrasando con fuego. Disa, 2003. Disco compacto.  “Procuro olvidarte”.  Conquistando corazones. Disa, 2006. Disco compacto. 

[16] “Se les peló Baltazar”, “Las tres tumbas”.  Arrasando con fuego. Disa, 2003. Disco compacto.  “El hijo desobediente”.  Más capaces que nunca. Disa, 2005. Disco compacto. “Aullando los lobos”.  Pensando en ti. Univision Records, 2004. Disco compacto.

[17]  La curiosidad y el morbo llegaron a tal punto que incluso fotos de la autopsia fueron subidas al Internet.

[18] Página web consultada el 11 de marzo del 2008. <http://www.tvazteca.com/corporativo/prensa/boletin/valentin.shtml.>

[19] “Los “narcocorridos” desplazan a los mariachis en México, dice novelista.” Dos de diciembre del 2007. Página web consultada el 11 de marzo del 2008. <http://www.terra.com/ocio/articulo/html/oci164327.htm&gt;

[20] La Onda chicana se le denominó asimismo al movimiento rocanrolero de los setentas que llegó hacia el centro de México también desde el norte de México.

[21] Recuerdos de La Onda Chicana. Univision  Records, 1993. Disco compacto.

[22] “La jaula de oro”. La jaula de oro. Fonovisa, 1994. Disco compacto.

[23] “Vivan los mojados”. Vivan los mojados.  Fama, 1977. Álbum.

[24]  “Tres veces mojado”. Ídolos del pueblo. Fonovisa, 1988. Disco compacto.  “Los hijos de Hernández”. Sin fronteras. Fonovisa, 1986. Disco compacto.

[25] La jornada del 5 de junio de 1992. 

[26] “Asesinan violentamente al cantante Chalino Sánchez.” El Noroeste del 17 de mayo de 1992.

[27] “Elijah Wald – Ignacio ‘Nacho’ Hernández interview”. Página web consultada el 1 de marzo del 2008.

 <http://www.elijahwald.com/nhernan.html.>

[28] La Quebradita, 1994. Televicine. Dir. Alberto Vidaurri.

[29] Tevenotas USA Vol. 8.576.  18 de diciembre de 2007.

[30] “El corrido de Sergio Gómez.” Veinte de febrero del 2008. Página web consultada el 11 de marzo del 2008.  <http://es.youtube.com/watch?v=fQLT5eXhvso&gt;

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